Nikon f1.8 50mm
En uno de mis viajes al gran país del norte aproveché para pasar por un Wolf Cameras para comprar un lente para mi Nikon D80. Estaba con ganas de probar un lente prime, esos lentes con una focal fija que por lo general son muy luminosos. Nunca había probado uno pero había leído mucho sobre ellos y sobre sus beneficios: livianos, rápidos (por tener grandes aperturas de diafragma), y no muy costosos dependiendo de la focal que elijamos.

Fué así como dí con el Nikon AF Nikkor 50mm f/1.8D, un lente compacto, bastante robusto y que me abrió un mundo nuevo en la fotografía. Veamos porqué.

Primero y principal el precio. Por USD 140 dólares me estaba llevando un lente sumamente luminoso, mucho más que todos los otros que tenía hasta ese momento. Al tener una apertura de diafragma de f1.8 sentía que ya las posibilidades iban a ser otras, y no me equivoqué.

También me ofrecieron la versión de este lente con una apertura de diafragma de f1.4 pero el costo era bastante mayor. Algo más del doble de precio por el doble de luz, unos 370 dólares. Lo pensé pero por el uso que le doy a mi equipo no se justificaba. Así que fui por el f/1.8.

Un lente compacto e ideal para tener siempre puesto

Profundidad de campo nikon 50mm f1.8

El efecto de desenfoque es prácticamente inmediato a menos de un centímetro de la zona de foco.

Tener una apertura de diafragma grande nos permite un mayor ingreso de luz en menos tiempo, por consecuencia debemos limitar esa cantidad de luz haciendo que el obturador se mantenga abierto durante menos tiempo. Es por eso que a este tipo de lentes se los suele llamar “rápidos”. Los beneficios son muchísimos ya que tenemos más rango para jugar y poder captar esos momentos únicos sin necesidad de usar un trípode o pudiendo congelar prácticamente cualquier cosa en condiciones de luz medianamente buenas.

Tener una apertura de diafragma de f1.8 no es la panacea pero permite jugar con el equipo de otra manera. Aparte el efecto producido por la profundidad de campo es ideal para retratos o para ese tipo de fotografías en las que queremos que el fondo salga fuera de foco resaltando lo que esta en foco.

En la imágen de la derecha se puede ver una hilera de pilas que usé como ejemplo en el cual la pila del medio está en foco y a medida que nos vamos hacia adelante o hacia atrás de ese punto, el desenfoque es bastante pronunciado. Este efecto lo produce el tener una apertura de diafragma de f1.8. A mayor apertura de diafragma, mayor será el desenfoque a medida que nos alejamos del punto de enfoque..

Para la fotografía de retratos resulta ideal. A @mmartello le saqué una foto mientras comíamos en un bar que es, a mi humilde entender, una de las mejores fotos que le saqué a una persona hasta ahora. Y justamente la saqué con este lente.

Marina Martello A @mmartello le saqué esta foto mientras estábamos en un bar. Los 50mm me obligaron a inclinarme hacia atrás o el encuadre era demasiado cerrado.

Nótese como el foco está en los ojos y los pelos de la cabeza que están inmediatamente detrás de la línea de los ojos ya empiezan a salir fuera de foco. Ni hablar del fondo que es imperceptible. El beneficio es bastante notorio. El foco y la atención se centra en la expresión de la persona y no en cosas que puedan distraernos, como por ejemplo, texturas en el fondo.

Al tener una focal fija nos obliga a movernos. Algo que muchos de nosotros dejamos de hacer de a poco a medida que nos volvemos mas vagos y hacemos uso del zoom. Si queres que algo salga mas cerca inevitablemente deberás acercarte (o hacer un crop luego, perdiendo algo de calidad de imagen).

Usando el Nikon 50mm f/1.8

Al principio cuesta, pero luego uno le toma la mano. Es muy notable la velocidad con la que enfoca. Bastante mas rápido que los otros lentes que tenia hasta ese momento, el 18-135 y el 55-200. Y eso que el Nikon 50mm f1.8 carece de motor interno. Todo el trabajo lo hace el motor de la D80, lo cual me imagino que con modelos más nuevos puede llegar a ser aún más rápido.

Al ser tan luminoso me permitió tomar fotografías sin flash, sin elevar el ISO, ni disminuir la velocidad de obturación a valores que me produzcan fotos movidas por el pulso. Esa es una gran ventaja. Sacar fotos en la ciudad con este lente es una delicia, aunque tiene un mejor con un 35mm ya que a veces nos queda un poco corto.

Una contra que le encontré al poco tiempo fue justamente su distancia focal. Al ser 50mm y desconocer sobre distancias focales, me quedó un poco corto para el tipo de fotografías que quería hacer. Una foto en interiores chicos es complicado sino imposible dado que en 50mm no tenemos mucho ángulo de visión. Esta contra en realidad no es tal ya que con el uso me di cuenta de otro tipo de fotografía que podía realizar. Y no se trata en si de una contra sino de desconocimiento de mi parte y de no estar acostumbrado a usar este tipo de lentes.

Lente Nikon 50mm f/1.8 Hay que configurarlo en f/22 y trabar el pestillo para no ver el error F EE en el display y poder usar el lente.

Algo a tener en cuenta con este lente es que debemos configurarlo de manera tal de ponerlo en f/22 y trabarlo con el pestillo que tiene para ese fin. De lo contrario nos encontraremos con un error FEE en el display.

El lente me pareció una muy buena inversión. Terminé usándolo más de lo que creía y descubrí un nuevo mundito adentro de la fotografía.

Con el uso y leyendo un poco descubrí que este lente tiene una excelente calidad de imagen y definición en f/9. Probándolo descubrí que era cierto. Ninguno de los otros lentes que tenía me ofrecían semejante calidad de imágen en igualdad de condiciones. Y gracias a esto descubrí algo que siempre dije pero nunca probé: “Los lentes influyen en la calidad de imagen igual o más que las prestaciones del cuerpo de la cámara”. Y es por esto que muchas veces conviene invertir más en lentes ya que con el tiempo no se desvalorizan, mientras que los cuerpos si (todos los años salen modelos nuevos con mejores sensores y más prestaciones).

Conclusión

El Nikon 50mm f1.8 es bueno, rápido, luminoso y barato. Algo que no todos los lentes pueden ofrecer. Es en definitiva el lente que me quedó puesto fijo en la cámara dado a sus prestaciones y poco peso. Definitivamente es una compra que recomiendo por el nuevo mundo que abre para aquellos que no tengan ningún lente prime o con una apertura de diafragma como la que ofrece este lente. Por el precio que tiene vale la pena. Es un lente que no cambió su diseño en los últimos 20 años. El que compren ahora es igual al de los 90’s. Su performance es muy buena y definitivamente por como se comporta vale más de lo que cuesta.

Eso si, en un reciente viaje a USA me traje el Nikon 35mm f1.8, pero el review de ese lo vemos en unos días 😉