Amén del botón de activación del VR en el lente, físicamente son muy similares, aunque se puede apreciar unas mayores dimensiones tanto en diámetro como en longitud en el lente con VR, lo cual es lógico ya que debe alojar el sistema de marras.

Ambos están construídos en el mismo tipo de material y con bayonetas plásticas. Por ese motivo son muy livianos y hacen un buen conjunto con la Nikon D40. El 18-55 VR posee una superficie con cierta textura que es la misma que tiene mi D40.

Tener cuidado con el tratamiento de las bayonetas, a mi se me cayó la cámara con el 18-55 colocado en el cuerpo, con la consecuente rotura de uno de los 3 enganches. Por eso es que tuve que comprar otro lente, así es que aproveché y me hice de un 18-55 VR 😉

Este es el 18-55

Lente 18-55
Lente 18-55

Y este el 18-55 VR

Lente 18-55 VR
Lente 18-55 VR

Nota: el 18-55 VR tiene colocado un filtro que olvidé sacar. 🙁

En cuanto a la calidad óptica, mi apreciación no permite distinguir diferencia alguna. Juzguen Uds. por las tomas.

Comparemos

Fijé un objeto como motivo de las imágenes a comparar. Elegí mi calculadora HP48S, mas precisamente la zona del teclado numérico.

Para probar realmente el sistema VR (Vibration Reduction) decidí realizar las tomas con una longitud focal de 55 mm, con la cámara a aproximadamente 30 cm del objeto. Podríamos decir que se aproxima a las condiciones de una macro fotografía, donde se exacerba la profundidad de campo y cualquier movimiento nos puede arruinar la imagen.

Los disparos se hicieron en Modo S (prioridad al obturador) para ir modificando las velocidades de obturación de mayor a menor de tal modo de poner a prueba el sistema VR. A menor velocidad más necesaria la estabilizacion. Por supuesto que para comparar se hicieron las mismas tomas con el lente sin VR y con VR. De cada imagen les presento la original a 100% y luego dos crops a manera de acercamiento para observar detalles en cada uno.

Aquí la secuencia de las pruebas.

Velocidad: 1/15 sin VR

1/15 segundos
1/15 segundos
1/15 segundos

Velocidad: 1/15 con VR

1/15 segundos VR
1/15 segundos VR
1/15 segundos VR

Velocidad: 1/8 sin VR

1/8 segundos
1/8 segundos
1/8 segundos

Velocidad: 1/8 con VR

1/8 segundos VR
1/8 segundos VR
1/8 segundos VR

Velocidad: 1/4 sin VR

1/4 segundos
1/4 segundos
1/4 segundos

Velocidad: 1/4 con VR

1/4 segundos VR
1/4 segundos VR
1/4 segundos VR

Conclusiones

Como podemos observar no hay diferencias significativas hasta 1/15 de velocidad, hasta aquí no habria necesidad de tener un lente VR. Pero las cosas cambian cuando bajamos de dicha velocidad,tanto en 1/8 y más aún en 1/4 las diferencias son notables.

Si consideramos la regla que dice que la velocidad límite admisible para asegurarnos una toma decente en términos de enfoque es la inversa de la distancia focal, deberíamos estar disparando en 1/60 (para 55 mm de distancia focal). Con el VR podemos bajar hasta 3 stops dicha regla, claro que dependerá de nuestro pulso.

Teniendo en cuenta que las tomas fueron hechas dentro de una oficina con la iluminación natural de una ventana en un día nublado, podemos afirmar que vale la pena aún en un lente de longitud focal relativamente corta tener el sistema VR. Lo que particularmente en este tipo de lentes, que son “lentos” F3,5-5,6, nos permitirá ganar, a costa de bajar la velocidad de obturación, mayor entrada de luz al sensor que no podemos obtener por apertura de diafragma.