Tercer día en Villa La Angostura. Ya con un poco más de viento, algunas nubes y un poco más de frío, por suerte.

Arrancamos con un desayuno más “Americano”, con huevos revueltos y esas cosas.

Después de un poco de fiaca en el hotel, arrancamos al mediodía hacia Bahía Manzano para buscar un lugar donde almorzar. Nos acordamos de un lugar llamado “A Estribor” que nos habían recomendado, así que partimos hacia allí.

Bahía Manzano

Bahía Manzano

Comimos nuevamente con vista al lago, un ojo de bife espectacular, con cerveza y papas. Si bien el precio era algo salado comparado con lo que veníamos pagando (pero bastante acorde con lo que se paga en Capital Federal), la comida era excelente.

Recorrimos los alrededores de Bahía Manzano y nos encontramos con una casas y hosterías increíbles, con el típico estilo de las construcciones de acá, regulado por supuesto.

Después de un par de vueltas, intentamos probar suerte con el Cerro Bayo. Subimos pero el ingreso a las actividades era bastante más caro de lo que queríamos pagar, así que volvimos al centro para que yo pueda meterme un rato en el cyber y escribir lo que hicimos estos últimos 3 días antes de que me olvide.

Cerro Bayo

Reflejo en anteojos

A la noche iremos a la Fiesta de los Jardines, una feria con show y comida al aire libre que se hace en febrero en Villa La Angostura. De casualidad ya es la 2nda vez que caigo para esta fecha en este lugar. Toda la feria está exactamente igual diagramada, con las mismas cosas y artesanías. Incluso están los mismos puestos en los mismos lugares.

Mañana tal vez vayamos a Villa Traful, volviendo unos 50 y tantos kilómetros para el lado de San Martín de los Andes, para así terminar nuestro viaje en Villa La Angostura y pasar a Bariloche.