Cuarto día en San Martín de los Andes. Hoy repetimos el día de ayer, pero esta vez sin auto. Decidimos tomarnos el “barco colectivo” a Quila Quina para no tener que viajar 1 hora para hacer 15km. De paso aprovechábamos el paseo.

Catamarán a Quila Quina

Tardamos unos 30 minutos en llegar. Nuevamente almorzamos en el parador (donde más sino?) y nos acostamos un largo rato a la sombra del sol. Creo que de todos mis viajes al Sur, nunca hizo tanto calor como este año. Incluso la gente que vive acá nos comenta lo mismo. Ningún hotel tiene aire acondicionado ya que nadie está preparado para tanto calor.

Cuando volvimos a San Martín de los Andes, decidimos pasar por un lugar que nos recomendaron, llamado Wine Bar, lugar donde justamente se filmó la novela “Luz de luna” con Gustavo Bermúdez. Hicimos una reserva para ir a cenar a la noche, que casualmente tendrá un evento de Chandon con música al aire libre, pizza a la parrila entre otras cosas.

Creo que la vista que tiene ese lugar es de las mejores que vi en San Martín de los Andes. Se ve todo el lago Lácar, con un reflejo espejo del sol y las montañas. Veremos que tal se porta de noche.

WineBar San Martín de los Andes

Wine Bar y Cielo de San Martín de los Andes

NOTA: Nótese el destello de luz por encima de la montaña. Esta foto fué tomada con casi 5 minutos de exposición y sólo captó el halo de luz de las luces de la ciudad de San Martín de los Andes. Noten también la estrella, en vez de ser un punto, pasó a ser una línea debido a la rotación del planeta. Interesante para hacer más pruebas luego.

Hecha la reserva, fuimos a la “casa de Té Arrayán”, un lugar que también nos recomendaron con valor histórico.

Antes de llegar a la casa de té, pasamos por un mirador donde se podía apreciar absolutamente todo San Martín de los Andes desde arriba, el puerto y el lago Lácar. Sacamos unas fotos y seguimos.

Lago Lácar, San Martín de los Andes

Muelle de San Martín de los Andes

San Martín de los Andes

Mari y yo en San Martín de los Andes

La casa de té Arrayán es espectacular, completamente armada en ciprés (una madera que abunda en esa ladera) hace ya casi 70 años por la actriz inglesa Renée Dickinson (1912-1943). La historia es realmente fascinante. Al comentarle mi interés a la camarera que nos atendió, me asercó un librito con la historia del lugar. Según recuerdo por lo que pude leer de la historia de la casa, decía que la vista enamoró a la actriz inglesa Renée Dickinson (1912- 1943), que eligió ese lugar para dejar sus cenizas. Dicen que cuando Renée, una atractiva pelirroja, llegó a ese sitio, un cacique mapuche cayó rendido ante su belleza, pero no fue correspondido. Según el mito, a través de una “machi” (hechicera), le envió un embrujo. La actriz se casó y enviudó dos veces, hasta que murió, muy joven. Una placa en el mirador resume la leyenda y recuerda a Renée.

Casa de té Arrayán, San Martín de los Andes

Casa de Té Arrayán, San Martín de los Andes

La historia la acompañé de un exquisito licuado de durazno y naranja y una cookie de chocolate. Son muy recomendables las tortas en este lugar. De echo, son un clásico a la hora del té, recordando la vieja tradición de la cuñada de Reneé, de servir tortas caseras en ese horario.