Todos los que hemos volado alguna vez sabrán a lo que me refiero. Tener que estar sentado 10 horas apretado como una sardina…pero eso es solo el comienzo.

Tuve la oportunidad de viajar por trabajo desde Buenos Aires a San Francisco vía Dallas. Lo hice por American Airlines en un Boeing 767-300. El primer tramo dura unas 10 horas (Buenos Aires – Dallas) y como era de esperar me toco viajar en la columna central y en el asiento del medio. Habiendo tantos me tenia que tocar ese! Para una persona de 1.80 metros puede ser la diferencia entre viajar cómodo y viajar como el orto. Yo viaje para el orto.

El avión en si ya me hace acordar a los aviones que tomábamos con mi familia en los 90’s cuando nos íbamos de vacaciones a Brasil. Era lo mismo. En clase turista no tenes ningún objeto o servicio que te marque que no estas viajando en uno de los aviones de los 90. La atención en si no es mala, pero podría ser mejor. Cuando viaje por LAN para ir a Chicago el año pasado, la experiencia fue totalmente diferente. Y estoy hablando de dos compañías que están aliadas comercialmente para ofrecer mas beneficios! En el avión de LAN todo era mas moderno, mas limpio, la comida era cien veces superior, cada asiento tenia una pantalla para ver información, películas, por donde estas en el trayecto, etc. En el de American nada de nada. Pero nada eh? Solo business parecía mejor equipado, pero eso no es para todos.

Es mas, LAN ofrecía una versión de Economy llamada Economy Plus que por un pequeño monto mas te permitía tener 15 cm mas de espacio entre asiento y asiento. Algo que para mi puede marcar muchísimo la diferencia. Cuando víaje a Chicago lo hice en esa “clase” y fue una gran diferencia.

Para poner el broche de oro a esto, y no es culpa de AA, me tocó estar sentado al lado de un tipo que roncaba como un oso en plena época de apareamiento. Desde que se sentó hasta que llegamos se dedico a joderme la vida durmiendo y emitiendo sonidos por su boca. Y la cereza del postre la puso un tipo mayor que se sentaba atrás mío que cuando empece a entrar en una especie de pseudo-sueño, se puso a cantar. No había forma. El “Pavarotti” tenia los auriculares grandotes puestos y cantaba en un idioma que no termine de entender. Cuando vino la azafata después de que intente callarlo, le dije que el señor estaba cantando y ahí se hizo el que se despertaba y dijo “Yo? no, yo estoy durmiendo!”. Se volvió a poner los auriculares y cerro los ojos. La azfata me miro con cara de “listo?” y yo me sentí el tipo mas pelotudo del avión.

Y que se entienda una cosa: a raíz de esto que les cuento es que escribo este articulo siendo las 4:30 de la mañana y yo sin pegar un ojo, con el oso en celo a un lado y Pavarotti mas tranquilo atrás.