Durante mucho tiempo estuve buscando unos auriculares para escuchar música en mis vueltas de la oficina a casa o en las pocas ocasiones en las que salí a correr por la mañana.

Mi búsqueda no fué muy activa ya que siempre lo resolvía con los auriculares originales que venían en el iPhone. Eran suficientes para su tarea. Y fué esto justamente lo que me produjo no buscar de manera muy activa algo diferente ya que ni me interesaba ni sabía que habían diferentes opciones que me puedan ofrecer una experiencia diferente.

En uno de los últimos viajes pasé por un Apple Store y aparte de tener una muy grata experiencia, miré a ver si encontraba eso que no sabía si estaba buscando. Lo que si sabía que quería era que fueran inalámbricos. Basta de cables.

Vi varios Beats y otros de otras marcas que no conocía, hasta que vi unos que me llamaron la atención. Eran los Bluebuds de Jaybird. Los desconocía totalmente. No me sonaba ni la marca.

Pregunté a una persona de Apple y me los recomendó por encima de los Beats (medio en voz baja). Vi el precio y me parecieron muy caros (USD 160) para una marca que no conocía. Volví a preguntar y me los volvieron a recomendar. Me fuí sin comprarlos para hacer un poco de research previo.

Cuando busqué en internet me sorprendió la cantidad de reviews positivos que recibían estos auriculares. Todos coincidían en lo mismo: La calidad de audio y el nivel de graves eran estupendos.

Al día siguiente tomé coraje y los compré aunque con bastante duda. Tenía 7 días para devolverlos así que no tenía mucho que perder.

Los Bluebuds Jaybird X son de esos auriculares que se llaman in ear, o sea que se colocan “incrustándolos” dentro del canal del oído, a diferencia de los originales del iPhone que se “cuelgan” de la oreja. Nunca fuí muy amante de los in ear porque nunca encontré unos que me resultaran cómodos o que se quedaran en su lugar. Y cuando probé los Bluebuds Jaybird X me pasó lo que más temía. No eran cómodos, no se quedaban firmes en el canal del oído (a pesar de tener 3 medidas diferentes de tapones) y la calidad de audio dejaba mucho que desear. Ni hablar de los graves. Parecía que estaba escuchando música con un celular de los primeros que eran polifónicos.

Decidido a devolverlos pero con ganas de que me gustasen, decidí investigar un poco más para darles una oportunidad. Encontré un post (no se donde está ahora) que una persona padecía el mismo problema que yo. Y todos le decían que el problema con estos auriculares era que para que se escuchen bien, había que meterlos bien en el canal del oído y orientarlos bien para que la salida de audio apunte bien hacia adentro del oído. Así que lo probé.

Empecé por meterlo más adentro, sosteníendolo con mi mano y apretando hacia adentro, girando para encontrar ese ángulo que todos mencionaban…hasta que lo encontré. Y el sonido cambió totalmente. Pasé de escuchar algo latoso a escuchar una calidad de audio muy buena. El problema seguía siendo que no podía hacer que se queden en su lugar. Definitivamente los tapones que traen los auriculares de este tipo no están hechos para mis orejas.

Seguí leyendo y encontré que varios decían que les pasaba lo mismo y que habían cambiado los tapones por unos de otra marca que hace unos de un material similar a los que se usan para balística, que se adaptan al contorno del oído interno y que producen un doble efecto: aíslan el ruido de afuera y se adaptan y sostienen firmemente los auriculares. Los busqué en internet y muchos los recomendaban. Se trataban de los Comply Foam Tips Sport Plus Sx Series que encima se promocionaban como ideales para estos auriculares Bluebuds X de Jaybird. Así que decidí comprarlos y terminar de darles una última oportunidad a los auriculares.

La diferencia fué abismal. Pasé de no poder usarlos a que sean súper cómodos y no se salgan más de mis oídos. Encima traen una malla interna para aislar al auricular de la humedad de la transpiración pero sin sacrificar ni el volumen ni la calidad del audio. Vienen en varios tamaños así que hay que ver bien cual elegir antes de comprar (yo opté por el tamaño mediano y me fueron bien). Vienen de a tres porque recomiendan cambiarlos cada 3 meses aproximadamente aunque se pueden lavar un poco con agua.

En cuanto a los auriculares, como mencionaba anteriormente, tienen una calidad de audio excelente, con buenos graves, incluso sorprenden por el tamaño que tienen. Para lograr esa calidad de audio es muy importante que estén bien colocados. De lo contrario no se podrá apreciar lo que tienen para ofrecer. Por suerte vienen con una especie de ganchos para que se queden aún más firmes en las orejas. Y vienen en tres tamaños diferentes para ajustarlos al tamaño de oreja que tengamos.

Son bastante chiquitos para la calidad de audio que tienen. La calidad de la construcción es buena aunque un poco “plasticosos” para el precio que tienen. De todos modos tienen buena terminación y hasta ofrecen garantía de por vida si se arruinan por el ingreso de humedad al interior.

Se cargan por Mini-USB en uno de los dos auriculares y la batería dura unas 7-8 horas de uso contínuo. Tienen micrófono incorporado para poder hacer llamadas y usar Siri aunque la configuración de los botones es diferente para los que estén acostumbrados a los originales de Apple. Por ejemplo, para pasar de tema hay que mantener apretado el botón de subir el volumen. Si apretamos una vez el botón de subir el volumen, sube en un punto. Para subir otro punto de intensidad hay que volver a apretar una vez más. Si mantenemos apretado, pasa de canción. Cuesta un poco al principio pero no es nada complicado.

Si mantenemos apretado el botón del medio se dispara Siri. Si lo mantenemos apretado más tiempo (unos 4-5 segundos) se apagan. De todos modos es fácil saber cuanto apretar porque tenemos avisos sonoros de lo que está pasando. A veces resultan molestos ya que cada notificación de los auriculares (ej: subir un punto el volumen), interrumpe lo que uno estaba escuchando mientras dure la notificación (1 segundo).

Algo que me pareció interesante es que ofrecen la posibilidad de colocarlos de varias maneras. Una de ellas es la normal, colgando el cable por detrás de la nuca. Pero tienen una forma que es mucho más complicada de hacer (habiendo incluso un tutorial para hacerlo) que hace que el cable quede pegado a la cabeza con la ayuda de unos accesorios incluídos.

Hay sólo dos cosas que no me gustaron.

  1. Es prácticamente imposible volver a ponerlos en la caja como vienen de fábrica. Enrollar los auriculares junto con el cable USB para cargar + los adaptadores en esa cajita es imposible. Sólo pude ponerlos en la caja sin el cable USB y los adaptadores (que los guardé aparte en casa). Sería bueno que la cajita sea más práctica.
  2. Los tapones originales no me resultaron nada cómodos aunque esto último lo pude resolver.

Conclusión:

Son ideales para aquellos que quieran andar livianos, sin cables, que busquen buen nivel de graves y que les permitan hacer deportes. Aunque para todos los días también van muy bien. El precio asusta pero valen la pena.

Pueden ver la galería de fotos en Flickr

Una perlita. En la caja tiene a un arquero de fútbol con los auriculares puestos para mostrar que son aptos para deportes y que no se caen. Entienden? Un arquero…auriculares…en fin. ¯\_(ツ)_/¯