Si hay algo que llama la atención en el LG Optimus G es su tamaño. Cuando me lo entregaron me llamo la atención eso. Era grande. Más de lo que pensaba. Y cuando lo prendí y note la definición de la pantalla, agradecí ese tamaño.

Según me comentaba la gente de LG, la pantalla del Optimus G es la misma que la del iPhone. Es que LG le fabrica las pantallas a Apple para varios de sus productos. Es igual, pero más grande. Así es que se logra una excelente resolución al contar con 318 ppi (frente a los 326 del iPhone 5) haciendo que los pixeles no lleguen a notarse.

El tamaño de la pantalla es de 4.7 pulgadas. Es de los que llamaría “grandes”. Para ver contenido multimedia y navegar por la web es fantástico. Al tener un área tan grande es cómodo. Y entra en el bolsillo como cualquier otro smartphone.

Pero (siempre hay un pero), es demasiado grande para usarlo cómodamente. ¿Cómo? Recién no dije que era “fantástico”?. Si, y lo es. Es fantástico para ver contenido multimedia y para navegar la web, leer, etc pero no es práctico. Al ser tan grande, no se puede manejar con una mano. Bah, se puede, pero en varias ocasiones te encontrarás usándolo con ambas manos. Una para sostenerlo y otra para usarlo. Es especialmente incómodo cuando tenés que tocar opciones que están en la parte de arriba de la pantalla. Ahí hay que hacer contorsionismo de dedos.

Incluso cuando se lo presté a mi viejo que tiene manos enormes. No llegaba a la parte de arriba del todo de la pantalla donde hay botones en muchas ocasiones.

En definitiva, una excelente pantalla, con una inmejorable calidad de imágen, con un muy buen tamaño para consumir información (vídeos, texto, imágenes, etc) pero que en muchas ocasiones resulta un poco incómoda. Si esto no