Hace algunos días que está circulando por la cámara de senadores una ley para aumentar los impuestos a los productos importados de tecnología. Sin ponerme a cuestionar sobre el fin de esos fondos generados por el nuevo impuesto, lo importante acá es que se trata de una regresión tecnológica muy importante.

En un país donde todo aumenta día a día, la inflación ya es moneda corriente, los sueldos no alcanzan, los índices de pobreza se dibujan y nos siguen metiendo la mano en el bolsillo, decidir aumentar los impuestos a los artículos tecnológicos importados significa abrir más la brecha digital en nuestro país.

Muchos son los blogs que comentan sobre el impuestazo tecnológico, sin embargo muchas personas del rubro tecnológico / internet se han puesto de acuerdo para empezar una campaña en contra del impuestazo tecnológico.

Para seguir la campaña de cerca, podés ver el grupo de Flickr, el sitio web oficial de la campaña, usar el hashtag en Twitter o unirte al grupo en Facebook

Esperemos que exista recapacitación, porque recuerden que en el país no existe industria tecnológica. Y como dice Amartino, ensamblar componentes en Ushuaia no es fabricar.

Foto de portada: Ceci Saia