Ayer a eso de las 9 de la noche el cielo se nubló. Yo estaba haciendo algunos diseños para mi hermana que le debo para su sitio cuando de golpe un destello por la ventana llama mi atención. Levanté la cortina para ver si lograba ver algún rayo. Esperé unos segundos y como no pasaba nada seguí en lo mío.

A los pocos minutos el cielo se puso azul por un instante. Fué algo descomunal. No dudé. Me levanté, busqué mi Nikon D80 y el trípode que nunca apareció. Me fuí al living y como pude apoyé el lente contra el vidrio de la ventana para tratar de mantenerlo lo más fijo posible. En ese momento me acordé que tenía que configurar la cámara…maldición! ya había encontrado la posición perfecta.

Ajusté la cámara…5 segundos de exposición deberían ser suficientes. ISO? “Mmmm si es muy alto se va a iluminar demasiado el cuadro” pensé. “Probemos con 100. Apertura? y…..un f5 debería ser suficiente”. “Una cosa más” pensé. “Por las dudas pongo en continuous shot a la cámara porque sino no voy a enganchar nada”.

Saqué una, dos, tres, cuatro, cinco, seis fotos y en la séptima…

Fotografía de un rayo