El día de ayer y luego de estar casi 7 meses sin dormir de corrido es que decidimos aplicar el método Estivill con Valentino.

La recomendación vino de parte de un amigo que nos comentó que estuvo en la misma y desesperante situación algunos años atrás y que con el método lo resolvió. A partir de implementarlo su hijo durmió como corresponde de ahí en adelante.

Mi mujer y yo habíamos leído malas críticas del método y estábamos bastante sugestionados, pero luego de hablar con mi amigo nos animamos a leerlo.
Nos dimos cuenta que no busca ser cruel sino que busca justamente lo contrario mientras le enseñamos a nuestros hijos a dormir – cosa que muchas veces y sin darnos cuenta es culpa nuestra -. Decidimos aplicarlo al día siguiente y fue durísimo. Pero valió la pena.
Al primer día de aplicar el método, Valentino durmió sin despertarse y de manera profunda de 9:30 de la noche a 8:00 de la mañana. 10 horas y media ininterrumpidas de sueño profundo. En sus 7 meses ni él ni nosotros habíamos dormido tantas horas de corrido. Su máximo fueron 6 horas y una o dos veces. Por lo general dormía 2 a 3 horas y se despertaba aunque estas últimas semanas se venía despertando una vez por hora o más, causando que por el agotamiento duerma en nuestra cama con nosotros. Y eso es un grave error. No sólo no mejoraba la situación sino que empeoraba y se acostumbraba a eso.
El primer día nos costo 45 minutos que se duerma. Pero en cuanto se durmió no se despertó.

El segundo día nos costo 15 minutos que se duerma. Se levantó dos veces por la noche a las 2:30 y a las 6:30 de la mañana. Solo bastaron 10 minutos con el método para que siga durmiendo plácidamente. Finalmente se despertó 8:45 de buen humor. 11 horas de sueño total.

Para aquellos padres que hayan intentado y aguantado de todo, les recomiendo leerlo y luego evaluar si quieren hacerlo. A nosotros nos devolvió la noche y un hijo más descansado.

//Actualización:
A casi un mes de seguir con el método, llegamos al punto que Valentino se duerme a los 5 o 10 minutos máximo de luchar y llorar. Pero a un mes de haber empezado empezamos a notar mejoras. Durante los últimos días notamos que ya no lloraba cuando lo poníamos en la cuna sino que estaba contento. Se ríe, nos mira, hace ruidos, agarra a su muñeco de apego y sigue jugando un poquito más hasta que empieza a buscar el sueño poniéndose en posición de dormir. Sigue durmiendo de 10pm a 7am sin despertarse.