La macrofotografía es algo serio y no para todo el mundo. Poder capturar ciertos objetos en una escala a la que no estamos acostumbrados nos permite ver el mundo en otra perspectiva.

A veces cuando veo esas fotos de nuestro planeta tomadas desde la Estación Espacial Internacional (ISS) me pregunto si no es la misma analogía que ver lo que vemos cuando, mediante la macrofotografía extrema, vemos un grano de arena. Existe un universo de cosas más allá de lo que podemos ver. Y cientos de miles de millones de esos esos universos nos entran en la palma de la mano. Al igual que cuando vemos una fotografía de la galaxia.

Para lograr estas tomas, un artista llamado Pyanek utiliza una técnica relativamente económica y conocida. Invertir los objetivos de una cámara réflex (en su caso, una Canon EOS 600D).

Para lograr estas tomas, un artista llamado Pyanek utiliza una técnica relativamente económica y conocida. Invertir los objetivos de una cámara réflex.

También utiliza algún que otro programa para la edición final de las tomas. Así y todo los resultados son increíbles. Un grano de azúcar parece un gigante diamante. Ni hablar de las texturas de una esponja. El video es un deleite a los ojos.